primero
y punto

Antes de montar nada,
vamos a ver
qué pasa.

Dónde se pierde el tiempo. Qué tareas sobran. Qué merece la pena automatizar. Con tu proceso delante y las cuentas sobre la mesa.

Cuatro pasos.
Una decisión
con fundamento.

Miramos cómo se relacionan las áreas de tu empresa y nos centramos en un circuito concreto. Así podemos bajar al detalle.

Cómo se hace hoy.

Hasta tres entrevistas y una muestra de trabajo. Dibujamos los pasos, las personas y las herramientas. Medimos tiempos, volumen y errores.

Qué podemos quitar o simplificar.

Revisamos pasos duplicados, esperas y funciones que ya tienen tus herramientas. Después, valoramos dónde encajan la automatización y la IA.

Qué podría fallar.

Datos, permisos, revisión y continuidad del trabajo. Si el proyecto necesita una revisión especializada de seguridad, se define y presupuesta aparte.

Por dónde empezar.

Ordenamos las mejoras por impacto, esfuerzo y riesgo. Definimos una primera implantación y cómo comprobaríamos que está funcionando.

Un plan que
puedes usar.

  • Mapa del proceso actual y propuesta de mejora.
  • Medición inicial y supuestos de la estimación.
  • Prioridades y dependencias.
  • Alcance de la primera implantación y propuesta económica.
  • Reunión para revisar las conclusiones contigo.

Un circuito.
Hasta tres procesos relacionados.

Por ejemplo: recibir una solicitud, preparar el presupuesto y organizar su revisión.

La radiografía no incluye construir el sistema. Esa fase se contrata después, si tiene sentido. Puedes quedarte con el diagnóstico sin contratar la implantación.

Si el análisis dice que no compensa automatizar, esa es la conclusión que te llevas.

Cómo sería la implantación

¿Por dónde
se os va el tiempo?

Cuéntame cómo lo hacéis ahora. Vemos si merece la pena cambiarlo y cuál sería el primer paso.

Cuéntame tu caso